miércoles, 18 de mayo de 2011

EL REENCUENTRO II

Llega el momento, de coger un tren con destino Gaillac. Un pueblo al que pertenece Nathalie, la amiga que os conté que conocí hace 13 años, gracias a un intercambio con el instituto. 

Esta semana, estoy con anginas, fui al médico y me paso las horas durmiendo, comiendo, bebiendo agua y medicándome, pero eso se ha terminado. Esta semana estoy de vacaciones, como también os dije y lo de la cama no puede ser por más tiempo, así que cojo todo el dopaje ¡Y me voy! 
¡Qué emoción! ¿Conoceré a la madre de Nathalie? Es una especie de cita a ciegas, porque yo no la recuerdo y ayer me dijo que me esperaba junto a un fiat azul. Me preguntó si yo llevaría gafas, como en aquellos tiempos y que le dije que no. Mis lentillas y yo, solemos salir ir más juntas hoy en día con lo que por lo que ella me recordaba, tampoco le sirve de mucha ayuda. Creo que era una señora menudita, más bien delgada. Muy agradable en el trato y algo conocía nuestro idioma. Se preocupó mucho durante mi estancia de que estuviera a gusto, recuerdo que me servía ricos desayunos y una tarde me secó el pelo. Tenía una conversación rica y fluida y una cara dulce y simpática. 
Esos son mis recuerdos ¿Habrá cambiado? Por las conversaciones telefónicas, parece que sigue siendo agradable y cercana.
¿Y la casa? Hoy llego a la estación de tren del pueblo, pero recuerdo que no vivían en un pueblo. Tenían una casa en medio de la montaña, y allí mismo una vaquería. Pasé unos días rodeada de animales, en una casa muy francesa, de piedra y madera, donde todas las mañanas abría la ventana y me sentía como Heidi. Naturaleza viva, nada más abrir los ojos cada día. ¿Seguirán viviendo allí?

Me gusta este reencuentro y sé que  el día de hoy, será para recordar. Es una pena que Nathalie, se encuentre lejos trabajando, pero al menos, podré reencontrarme con sus padres, revivir momentos especiales y bonitos del pasado y retomar una amistad que el tiempo y la distancia en su momento se llevó por delante. Y ahora, la traba del idioma, es menor. Mucho menor, porque puedo hablar en francés, como no podía hacerlo hace 13 años. 
Compartiremos un día maravilloso y bonito para ambas partes.

Os dejo, que sino, perderé el tren y nada me apetece más que llegar a Gaillac... 
¡ QUE COSA EN EL ESTÓMAGO !

CIRCO Y CREACIÓN DE JUEGOS

Fabio et Beatriz vous préparent 4 jours de cirque et de création de jeux! Venez avec vos idées et votre imaginaire, faites-nous découvrir des jeux ou des jouets et inventez-en des nouveaux!!! Sans oublier bien sûr les séances de cirque quotidiennes pour vous initier ou vous perfectionner en technique d'équilibre (boule, fil, rouleau américain, pédalettes etc) et de jonglerie (foulards, massues, bâton du diable, diabolo, balles...) avec des moments privilégiés pour l'expression et le clown... bref... peu de limites!



Éste, es el anuncio que se podía encontrar en http://sensactifs.free.fr/site/stages_ateliers.htm explicando el stage, que íbamos a realizar, sobre circo y construcción de juegos. Cuatro días donde se mezclaron los equilibrios, malabares y acrobacias con técnicas y objetos, la construcción de juegos individual y en grupo y una excursión por el campo, ya que Sensactifs, en sus actividades intensivas, une deporte, naturaleza y creatividad.

El resultado en imágenes de esta experiencia:

Comienza la semana con la explicación de normas y formación de grupos para realizar las diferentes actividades.

Esta actividad, era muy importante para mi, porque además de gustarme mucho, estaba planeado que en algunos momentos y actividades, me quedase yo sola con un grupo. 
¡Todo un reto, para una persona que llega a Francia sin apenas conocer el idioma!

Acrosport. ¡La primera vez que me quedo sola con un grupo realizando una sesión!


Funambulismo, equilibrio sobre la bola, platos chinos, pedaletas, malabares... Todo cabía en esta pequeña escuela.
Reponiendo fuerzas después de una mañana intensa.


Creación de bolas malabares con globos y arroz.

Jugando con los niños en el tiempo de calma.

Haciendo malabares con pañuelos sobre la gran bola de equilibrio.
Democracia para elegir el camino por donde continuamos la ruta de senderismo.

Ruta de senderismo por los caminos de los alrededores de Goyrance.
Molino viejo de Goyrance... ¿Vivirá ahí el fantasma del pueblo...?

Los peques necesitan ayuda.

Jugamos a un juego de mesa sobre el circo, que han creado entre todos los niños durante la semana.
Ensayamos la pirámide de acrosport para el espectáculo final.

Sin duda, una semana intensa, llena de actividades, niños motivados y enérgicos.
Si comparo esta semana, con aquella que os contaba sobre hip hop, puedo decir que ahora, soy más autónoma en el trabajo, mi relación con los niños es mucho mejor porque puedo hablar más fluidamente y con mis compañeros de trabajo también. 
En caso de problemas en un momento concreto, soy capaz de darle una solución más rápida que antes, porque la lengua me lo permite. Antes, me ayudaba mucho la creatividad y la improvisación, porque no me manejaba del todo y eso está muy bien, pero ahora, puedo organizar una actividad y llevarla a cabo tal y como la he planteado porque tengo las palabras y eso es muchísimo mejor, porque siento que tengo el control. Que poco a poco puedo trabajar de la misma manera que lo he hecho siempre, pero en otro idioma y eso... ¡¡Eso es muy grande para mi!!

Por lo tanto, esta segunda actividad en comparación con el stage de hip hop, para mi ha sido una evaluación personal respecto a mi trabajo de la otra vez y ésta y me siento bien. El objetivo era mejorar, ser más autónoma, conseguir expresarme por mi misma, controlar un pequeño grupo... Y sin duda alguna:

¡¡OBJETIVO CUMPLIDO!!

martes, 17 de mayo de 2011

DÍAS DE REFLEXIÓN...


A pocos días de nuestra vuelta a casa, nos preguntamos qué vamos a hacer con nuestras vidas... Unas recién terminados los estudios vuelven a casa, otras, regresamos más formadas, sin trabajo en España, probablemente cambiando nuestras vidas para vivir en casa con nuestros padres, o cambiando de ciudad en busca de nuevos retos, sueños, ambiciones... Sabemos que nos esperan cambios y nos da miedo no tener el control sobre los mismos. Estamos perdidos... ¿Qué hacemos con nuestras vidas?

¿Qué debe hacer una persona después de pasar cuatro meses de formación en otro país? ¿Quedarse durante más tiempo y afianzar la lengua, buscar un trabajo remunerado de verdad, volver a casa y dejar a un lado esta experiencia, quizás volver a casa con la sabiduría adquirida y comenzar nuevos proyectos partiendo de esta base?
O seguir viajando, buscando becas, formaciones, países, trabajos... ¿O QUÉ? Nos sentimos en el límite del final, un poco ahogados, sin saber qué viene después. Además de la nostalgia de los días y momentos que aquí estamos pasando. Hemos gastado mucho dinero, volveremos a España con el corazón congelado y los bolsillos vacíos, topándonos con esa odiosa palabra que comienza por CRI y termina por SIS y que a todos de alguna manera nos engullirá como ya lo hizo antes de comenzar este viaje con algunos y como lo hará con los recién salidos universitarios... Universitarios, formados y cualificados, sin lugar en España... Un curriculum repleto, que nos lleva al sofá de nuestra casa...

Parece este texto anterior tremendista, pero es la realidad. No tenemos trabajo, los estudios están terminados y en algunos casos, las formaciones posteriores también. 
Si continuamos estudiando porque no encontramos un trabajo al menos decente, o al menos trabajo, esos estudios serán muy caros y dada la edad y la situación, necesitaremos dinero. Otra palabra que da escalofríos pronunciar. DINERO
Si seguimos y luchamos por nuestros sueños, formándonos, viviendo en otro país quizás, aprendiendo... también necesitaremos dinero.
Si nos conformamos con el trabajo que nos salga este verano, de quince días, si sale o un trabajo continuo que no deseamos, se terminaron nuestros sueños al menos por el momento y vendrán las frustraciones. ¿Para qué he estudiado? ¿Por qué me fui a Francia cuatro meses? ¿Hacia dónde voy?

El caso es que después de estos cuatro meses, tenemos la mente más abierta a los cambios, a lo nuevo, a la vida. Creemos mucho más en nosotros mismos, nos sentimos más capaces de enfrentarnos a los  problemas y de alguna manera, nos hemos hecho más mayores, autónomos y responsables.

¿Qué haremos ahora?


En la plaza de St Etienne, las chicas debatiendo sobre nuestras vidas... Si os dais cuenta, la sonrisa, no las perdemos.


lunes, 16 de mayo de 2011

EL REENCUENTRO I

Hoy es lunes 16, comienza mi última semana completa en esta maravillosa ciudad, todavía sin descubrir al completo, porque al ser tan grande, esconde rincones para aquellas personas que pasan más tiempo del que yo tendré el privilegio de disfrutar... Juvenil y creativa, siempre está llena de actividades en las que participar, cosas que hacer, lugares a los que acudir... 

Esta semana, no trabajo por motivos excepcionales, con lo que aprovecharé este tiempo para estar conmigo y seguir con ese autodescubrimiento de mí misma, que todos deberíamos hacer de vez en cuando, para situarnos y tener claro hacia donde vamos y el por qué.

Por eso, esta mañana me he levantado enérgica, llena de ganas y de vida y he decidido volver a llamar a un teléfono que encontré por internet y que hace días no me responde... Corresponde al teléfono de una antigua amiga, una chica con la que tuve el placer de conocer Francia por primera vez, en un intercambio con el instituto hace... 13 años.
Ésta mañana, al fin ha contestado alguien a mi llamada. ¡Era su madre! Al principio confusa, pronto ha recordado mi nombre y apellidos y los días que pasé en su casa. Ahora mismo, Nathalie, aquella chica del intercambio, está lejos de aquí, trabajando en un restaurante. Recuerdo que le gustaba la hostelería y me alegra que su rumbo haya seguido ese camino y aunque no la podré ver en esta ocasión, voy a reencontrarme con sus padres para pasar un día juntos y ponernos al día.

Será un reencuentro emocionante sin lugar a dudas, para mí lleno de recuerdos bonitos, ya que aquel viaje de 10 días con 13 años y hace 13 años, para mi fue el primer viaje al extranjero, un paso quizás, gracias al que hoy estoy de nuevo aquí, en Francia.

Continuará....

viernes, 6 de mayo de 2011

¿¡¡OTRO ROBO!!?

Fin del stage. Después de toda la semana trabajando en el campamento de día con Sensactifs, después de una evaluación entre Christine, Fabio y yo, después de despedir a cada uno de los niños y sus padres, recoger el material, cargarlo en el coche, volver a la asociación, descargar, guardar, organizar... Después de una buena jornada de trabajo, ya sin mi bicicleta volví a casa. Eso sí, ahora con los patines.

Decidí, aunque estaba cansada, salir a ver a mis amigos, con quienes me río mucho y lo paso realmente bien. Para mí era una noche diferente. Era tarde, hacía buen tiempo, al día siguiente no trabajaba, iba a estar rodeada de gente que me importa y además era jueves. Un día especial en Toulouse, como en cualquier ciudad universitaria, donde el ambiente festivo te hace volver a despertar por muy cansado que estés, te hace como renacer, reír, disfrutar y olvidarte de las agujetas y otras dolencias, de que te han robado la bicicleta y de todas esas cosas que cada uno de nosotros tenemos en la cabeza... Iba a ser una noche bonita y lo fue:

Como ahora no tengo bicicleta, fui andando a la plaza Saint Pierre, donde nos solemos reunir. Caminaba tranquila, pensando en que el trabajo había terminado hasta el lunes, observaba a la gente, respirando la noche primaveral, relajada, me colocaba bien el foulard, porque a pesar de que hace buen tiempo, hasta el 40 de mayo... Me dio tiempo a pensar que me apetecía tomar una cerveza, esperaba que mis amigos estuviesen sentados en la terraza, porque hacía buena noche, comentar el plan que tendríamos para el fin de semana, contarles lo contenta que estaba este día... 

Cuando llegué ahí estaban todos. Sus sonrisas perpetuas, como siempre, ¡Que te hacen levantarte por las nubes! Siempre buenas caras, siempre buenas palabras, siempre a gusto. Mi pequeña familia en Francia. Laura L, Clara, Jose Luis, Isabel y Kévin estaban allí y cuando llegué como siempre nos saludamos de buen humor y con ganas de compartir.
Al fin había llegado. Después de dos besos por persona, dejé mi foulard sobre la mesa, mi teléfono móvil y la tarjeta del metro. Dispuesta para levantar la mano y llamar al camarero, porque esa cervecita fresca, estaba a punto de llegar, mientras yo hablaba con Laura. 

De repente, la noche dio un giro espectacular, dramático, de película, lleno de intriga y emociones. En el segundo en que levantaba la mano para llamar al camarero y giraba la cabeza para seguir hablando con Laura, pasó frente a mis ojos un chico de piel oscura, vestido con ropa oscura que a la vez que aumentaba su velocidad, cogía un bolso marrón que se encontraba en nuestra mesa, justo en frente de mi, en la parte de la terraza, que da a la acera de la calle.
En ese mismo momento, comencé a correr como si aquel personaje desconocido y repentino, hubiera robado mi propia piel. Corría, corría y las palabras y pensamientos se me cruzaban. Español, francés... Ladrón, bolso, robo... Yo seguía corriendo y Jose Luis y Kévin no perdieron un segundo para intentar atrapar también al chico de piel oscura y ropa oscura.
Polis como en la serie "Pacific Blue" También los hay en Toulouse


De repente, dos jóvenes aparecieron en bicicleta, mientras Jose Luis, gritaba, ¡Voleur! ¡Voleur! (Ladrón en francés). Seguimos corriendo, a mí el corazón me latía muy rápido, me empezaba a faltar el aire y se me concentraban los pensamientos, mientras corría sin conciencia del destino. Había cada vez más oscuridad, vallas de obras y caminos desconocidos. Primero cemento, luego piedras, hierba... Corría. 
Una sensación de miedo a no conseguir el bolso, a que nos pasara algo, a la incertidumbre, empezó a entrar en mi cuerpo a la vez que casi ahogada, cogía aire pero entonces, fue cuando el muchacho de piel oscura y ropa oscura, cayó tendido al suelo, por aquellos hombres montados en bicicleta, que nada más y nada menos, eran policías y a lo Pacific Blue, terminaron con él.

Tomé aire, me uní a Jose Luis y Kévin, sentí sus corazones acelerados como el mío y sus caras de incertidumbre y desconcierto. Imagino que como la mía. Hablamos con uno de los policías mientras el chico de piel oscura y ropa oscura yacía tendido en el suelo boca a bajo, con las manos esposadas a la espalda. 
Ya había calma, pero todavía había que montar el rompecabezas. Por orden del policía, fui a buscar a Clara, la dueña del bolso. Cuando regresé al bar, era un alboroto. Unos habíamos corrido, pero mientras tanto otro escenario se encontraba en el bar:
Isabel, Laura y Clara, llamaron a la policía con ayuda de algunas personas que había por allí, concretamente una chica francesa que hablaba también español. Laura recogía las pertenencias de los que habíamos salido corriendo sin previo aviso y cada una a su manera, se hacía una idea de lo que había pasado con aquel personaje y con nosotros. También desconcierto, miedo, incertidumbre. Y Clara... Casualmente era el día que más objetos de valor llevaba en su bolso.

Al fin nos reunimos todos y el ambiente era diferente. Aunque estábamos entre la oscuridad, alejados de los bares, la gente y el ruido, se nos sentía más sosegados, tranquilos, seguros. Estábamos todos, todos bien. Acompañados de dos policías y con el chico de piel oscura y ropa oscura esperando sentencia, a nuestro lado, pero esposado. 

Antes de llevárselo hasta el coche de policía, nos miró uno a uno. No dejé de observarlo. No sé porqué. Quizás porque quería mirar de frente a la persona que había cambiado en transcurso de la noche, alguien con o sin escrúpulos que roba. Quería reconocer el rostro de esa persona que en tan poco tiempo me había hecho sentir hasta miedo. Ese que nos había desconcertado a todos. Su mirada era penetrante, pero triste. Su expresión fría. Podía haber dicho lo siento. No lo hizo. Ni siquiera denotaba sentimiento alguno de culpabilidad. Y no bajó la cabeza. Nos miró fijamente y pasó sus ojos por cada uno de nosotros mientras caminaba hacia su destino próximo.

Clara Y Kévin fueron a declarar a comisaría para poder recuperar el bolso y denunciar a nuestro antagonista. En lo que al chico de piel oscura y ropa oscura respecta, no era la primera vez que hacía algo así. Ya estaba fichado con lo que iba a pasar una pequeña temporada en el calabozo.


Esta historia termina, brindando entre todos con una cerveza (¡al fin!).
Porque no siempre ganan los malos. Porque la suerte se ha puesto de nuestra parte. Porque las casualidades o no casualidades nos acompañan durante todos los momentos de nuestra vida. Porque estando entre amigos, las alegrías y los disgustos se saborean de mejor manera. Porque el espectáculo debe continuar...

¡¡CHIN, CHIN!!

LA SUERTE ESTÁ DE MI LADO I

¿Quién me iba a decir que podía tener tanta suerte?

Primero, me llaman mis padres para decirme que me ha tocado nada más y nada menos que estar en la mesa electoral, recogiendo votos, el 22 de mayo, con motivo de las elecciones municipales de Calahorra, mi ciudad. ¡Toma ya! Me darán 50 euros y un bocata. A cambio, tendré que aguantar como la gente se mofa de la situación de los "elegidos", pensaré lo que estaría haciendo en Toulouse y pasaré alrededor de 15 horas perdiendo ese tiempo preciado... 
Esperemos que todos los papeleos, las llamadas y emails enviados, sirvan para justificar mi ausencia, porque como tenga que aparecer en Calahorra el 22 de mayo, estaré muy cabreada. 
¿Sabes como funciona esto en Francia? Es voluntario. Las personas se presentan como voluntarias para estar en las mesas electorales y a cambio no reciben nada. Así todos contentos. Con esta situación en España, eso de tener que ir obligatoriamente y sino, habrá consecuencias... Me siento como cuando estuve en Perú y en el fin de semana de elecciones había ley seca (Prohibición de consumir alcohol) Todo es obligatorio y prohibido... No me gusta.

Y segundo, en la misma semana, me encuentro con mi super amiga y compañera de rutas por Toulouse, sin una rueda... ¡Olé que bien! Y encima, llego a casa, le digo a Valerie, la señora de la casa donde vivo, que me han robado una rueda y me dice: - A mi ayer, la bici entera. Pues si es que a este ritmo, no va a existir la venta de bicicletas. De bici a bici y robo porque me toca.

Mi querida bicicleta, con su candado a juego y ahora... coja.
En fin, estoy de suerte... No es precisamente la suerte que esperaba, pero no deja de llamarse así. Porque si lo analizamos: ¿Qué posibilidades hay de que me toque en la mesa electoral? Entre 25.000 personas... ¡Es una suerte que me haya tocado a mí!
Y por otro lado: ¿Qué posibilidades hay de que me roben la rueda de atrás, cuando la fácil es la de adelante, en una ciudad con tantos habitantes? 

Estoy de suerte, una pena que no vaya a echar el euromillón, porque esta semana, fijo que me tocaba...
(O me robaban el bolso de camino...) Hablando de bolsos.... Y robos... Te recomiendo que leas atentamente la próxima entrada... No tendrá desperdicio...


lunes, 25 de abril de 2011

PASCUA

Con la gallina de chocolate, regalo de mis padres, en la ventana de mi habitación.

Un poco de cultura general, sobre este día de mucho trabajo para unos y un tiempo divino de vacaciones para otros...:

PREHISTORIA
Se piensa que el origen de la tradición de comer huevos al finalizar el invierno es una reminiscencia de la Edad de Hielo. Tras el duro invierno, y cuando apenas quedaban provisiones, con la llegada de la primavera volvían las aves desde el sur (esto solo es aplicable al hemisferio norte) y empezaban a poner huevos, de los que se alimentaban los hombres hasta que podían volver a cazar con la llegada de mejores temperaturas.

JUDAISMO

El Huevo de Pascua no aparece como un símbolo dentro de la costumbre judía. Sin embargo existe el simbolismo de utilizar un huevo duro dentro del plato (Keará) que se prepara durante el Séder de Pesaj, como una representación de la continuidad del ciclo de la vida (por su forma redondeada). Otro significado que se le otorga al huevo durante el Séder es el del endurecimiento del corazón de faraón Ramses II, que no permitía salir al pueblo hebreo de Egipto. Un tercer significado que se le atribuye al simbolismo del huevo, es el fortalecimiento que presentó el pueblo judío al lograr salir de Egipto durante el Éxodo.
El Huevo de Pascua como tal, no tiene relación alguna dentro de las tradiciones judías.

CRISTIANISMO
El hecho de asociar el huevo a la fertilidad y por coincidir la Pascua con la estación primaveral, estación fértil por excelencia, hace que se establezca por toda Europa como símbolo de la Pascua. 
En la Edad Media el intercambio de huevos se hacía con huevos de tortuga a los que se trataba la cáscara mediante diferentes procesos para decorarla. Muchas veces eran verdaderas obras de arte.
La costumbre de esconder huevos pintados en los jardines de las casas, para la alegría y regocijo de los niños que los encuentran, se sigue manteniendo en muchos países. Simboliza la persecución de Jesús por parte de Herodes y los engaños puestos por Dios para evitar ser encontrados.
En Medio Oriente todavía se siguen intercambiando huevos carmesí, para recordar la sangre de Cristo. Los armenios los vacían y los decoran con imágenes de Cristo y de la Virgen. Y en Polonia y Ucrania por Pascua, hacen verdaderas obras de arte con cera fundida sobre su cáscara.
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Ahora bien. Después de este derrotero, por mi parte agradezco la existencia de esta celebración a todas las eras de la humanidad y a las diferentes creencias y religiones del mundo... Ya que todo junto ha desembocado en que mis padres cuando vinieron de visita, me regalaran esta hermosa gallina de chocolate de la fotografía que muy a gusto me voy a zampar, a sabiendas de que el chocolate, es una de mis constantes en el día a día... Eso sí, primero, una tortilla de patata, acompañada de un buen vino riojano y por supuesto de mi compañera Laura.
¡Si es que el día de Pascua tiene algo especial para todos! Para los religiosos, los historiadores, los pasteleros ¡¡Y para nosotras!! ¡Que Laura con su conejo de chocolate y yo con la gallina, nos vamos a poner las botas!

Las últimas palabras de la gallina y su amigo el conejo.